Para comprender el proceso judicial de rendición provocada de cuentas debemos primero entender en que consiste la obligación de rendir cuentas y a quien le corresponde.
La obligación de rendir cuentas es una obligación accesoria de hacer. Es accesoria porque no existe por sí misma ya que depende de la existencia previa de una obligación principal de realizar una gestión determinada, como administrar un negocio o aceptar un mandato. Es de hacer porque implica un actuar, una acción positiva de organizar y presentar los documentos pertinentes que den fe de las actividades realizadas, del manejo de los recursos encomendados y de los resultados obtenidos.
En toda rendición de cuentas existen dos partes que pueden estar conformadas por una o varias personas naturales o jurídicas: El cuenta accipiens, que generalmente es quien encomienda la gestión y aporta los bienes y/o recursos que deben ser administrados, emerge como el sujeto con el derecho a exigir y recibir la rendición de cuentas por ser el mandante y dueño del patrimonio o por ejercer un cargo designado por la ley para tal fin. En el otro extremo, el cuentadante, como mandatario y titular de la gestión, tiene la obligación contractual y/o legal de rendir cuentas sobre cómo se realizó y cuáles fueron los resultados obtenidos.
De lo expuesto anteriormente brotan los dos elementos esenciales e inherentes a toda rendición de cuentas: el nexo y la gestión.
En primer lugar, el nexo, que puede adoptar la forma de un acto jurídico unilateral o plurilateral, o estar fundamentado en disposiciones legales específicas. Este nexo actúa como el punto de conexión que legitima la rendición de cuentas y establece las obligaciones de las partes involucradas.
La gestión, por su parte, constituye el corazón de este proceso, siendo responsabilidad del cuentadante. Este último se encuentra a cargo de las actividades encomendadas por el cuenta accipiens o de las obligaciones derivadas de actos jurídicos o la ley. Es en la gestión donde se forja el cimiento sobre el cual se erige la rendición de cuentas, ya que los resultados económicos y las decisiones estratégicas desempeñan un papel crucial en este contexto.